Carta abierta de un expedicionario nada más llegar a Cuba:
01.57 del martes, 18 de septiembre
No ha hecho más que unas horas que se acabó nuestro viaje, pero yo ya necesito recordarlo permanentemente. Como si por pensarlo muchas veces y con mucha fuerza fuera más real. Como si por no tener otra cosa en la cabeza pudiera engañarme y creer que sigo allí. Iluso, sí. Lo reconozco.
‘El viajero no puede dormir’. Así tituló su crónica un compañero tahíno del año pasado, Jose, nada más llegar de nuevo a casa. Como yo hago hoy. Y todo porque no quiero cerrar los ojos. ¿Para qué dormir si sé perfectamente que nada de lo que sueñe ahora será comparable a lo que acabo de vivir?
En este preciso instante, mientras suena Fito en mi habitación –lo necesitaba igual o más incluso que cenar algo diferente a nuestro ‘querido arroz con pollo’-, sólo recuerdo momentos, instantáneas, detalles. Por experiencia, sé que mi cabeza es más sabia de lo que parece y retendrá todos los detalles durante meses, quizá años. Pero, a pesar de ello, no puedo evitar tener cierto miedo a que si el sueño que poco a poco comienza a invadirme termina venciéndome, todo desaparecerá. De ahí el motivo de estas líneas. Hombre precavido vale por dos, dicen.
Me gustaría agradecer muchas cosas, expedicionario por expedicionario, pero no puedo. Expresar mis sentimientos no está entre mis virtudes, precisamente. Y sin embargo… Querría decir, al menos, que os echaré de menos. Que sueño o realidad, nada ni nadie podrá nunca quitarme las impresiones y sensaciones que he vivido por, junto y gracias a vosotros. Que nuestro viaje ha podido acabar, pero que lo que está vivo no muere jamás.
Ahora ya sí que no aguanto más. El cansancio ha acabado por apoderarse de mí. Diez días por Cuba pueden no parecer muchos, pero la intensidad con la que los hemos vivido me obliga a acostarme de una vez. Pero justo un segundo antes de ceder, un fragmento de la canción que estoy escuchando me alivia y me hace respirar tranquilo: “No soñaré sólo porque me he quedado dormido”.
Autor: Oscar Tomasi






Octubre 28, 2007 a las 3:36 pm
óscar: no sé si lo de expresar sentimientos es tu fuerte, pero lo que si sé es que en este comentario estás poniendo palabras a lo que alrededor de 70 chicos y chicas piensan: esta experiencia está tan viva que no morirá jamás…
graciñas óscar y felicidades!